¿Te imaginas contar con la mejor crema de chocolate para tus postres?

En Punto Gofre te lo ponemos fácil: encuentra en tu supermercado nuestra crema de chocolate en formato doméstico para tu casa  o cómpralo en mayor tamaño para tu establecimiento.

Añade tu topping preferido:

Crema de chocolate

Formato profesional

Con el tamaño ideal para tu día a día.

 » Lo encontrarás en establecimientos especializados

  • Tamaño de 1.100 g
  • Servicio para 37 gofres

Formato doméstico

Para añadir a tus postres tu topping preferido.

 » Lo encontrarás en tu supermercado

  • Tamaño de 500 g
  • Fácil de servir

Ingredientes

Azúcar, aceite vegetal (girasol, soja, colza en proporciones variables), cacao desgrasado en polvo (13 % mínimo), pasta de avellanas, emulgente: E-322 lecitina de girasol, aroma y antioxidantes: E-304i, E-306.

CONTIENE: FRUTOS DE CÁSCARA Y TRAZAS DE LECHE Y SOJA.

Ingredientes

» Valor energético: 2243,5 KJ / 537,5Kcal

» Grasas totales: 30,9 g

de las cuales saturadas: 4,5 g

» Hidratos de carbono totales: 59,5 g

de las cuales azúcares: 57,6 g

» Proteínas: 3,2 g

» Sal: 0,01 g

 

Alérgenos

¿De dónde procede el chocolate? 

Un poco de historia

El chocolate se toma desde hace más de 2.500 años. No está claro su origen, pero sí podemos saber que los mayas y los aztecas ya lo comían e incluso lo usaban como moneda de cambio. En la mitología azteca es conocido como el «alimento de los dioses», puesto que según la leyenda el dios Quetzalcoatl regaló a los hombres el árbol del cacao antes de ser expulsados del paraíso. Los hombres adquirían con ese fruto divino vigor y fuerza.

Los aztecas crearon un líquido espeso y oscuro llamado «chocolha» que obtenían a partir de la mezcla del haba del cacao con hierbas, vainilla, pimienta y otras especias. Lo bebían tanto frío como caliente.

En 1502 Cristóbal Colón tuvo un primer encuentro con el chocolate, ya que recibió en forma de ofrenda de bienvenida armas, telas y sacos de unas habas oscuras. Pero llega a España y a Europa por medio de la expedición de la conquista azteca de Hernán Cortés en 1520 quien envió el primer cargamento de cacao a nuestra península.

Los monjes adaptaron esta bebida a los paladares europeos, sustituyendo las especias que se usaban en Amércia por miel, azúcar y leche. Durante un siglo fue una bebida secreta, solo los monjes sabían la receta para convertir el fruto del cacao en chocolate que tomaban en cuaresma puesto que consideraban que no rompían el ayuno.

A pesar de este secretismo, el chocolate llegó a otros países como a Francia, gracias a la boda entre la María Teresa de España y Luis XIV el Rey Sol, ya que esta era muy aficionada a esta bebida.

¿Qué nos aporta el cacao?

El cacao es rico en grasas, fibra, manganesio, potasio, zinc y vitaminas del grupo B. Es un alimento antioxidante por su riqueza de flavonoides, lo que favorece la función cardiovascular y previene enfermedades ligadas al envejecimiento.

Nos genera una sensación de placer y bienestar en nuestro organismo ya que contiene fenieletilamina, un compuesto que además, según varios estudios, se genera también en las primeras fases del enamoramiento.

Hoy en día es considerado por muchos como un alimento afrodisíaco, puesto que aumenta los niveles de endorfinas y de serotonina, hormonas propias del placer y la felicidad.